I.- EL PODER DE MERCADO DE LAS PRINCIPALES EMPRESAS INDUSTRIALES DE HARINA DE TRIGO EN GUATEMALA.
En general, las empresas industriales más importantes que producen alimentos derivados del trigo en Guatemala, se desenvuelven dentro de un esquema de integración vertical, por lo que los molinos de trigo constituyen el primer eslabón de la cadena, los cuales luego de procesar el grano a harina, ésta es utilizada por otras empresas del mismo capital como materia prima para la industria de panificación, pastelería, galletería, producción de pastas alimenticias y conos de helados, entre otras actividades.
Con base en la información sobre los volúmenes de producción, importación, y exportación nacional de trigo, y considerando los datos disponibles en los portales electrónicos de las empresas molineras en relación a su capacidad de procesamiento diario, y aplicando un coeficiente de rendimiento o de conversión de trigo a harina de trigo según agencias internacionales especializadas (entre 70% y 75%) se llegó a una estimación preliminar que sugiere como una primera aproximación el poder de mercado de las principales empresas productoras de harina de trigo en el país.
La oferta de harina de trigo en el mercado doméstico para el año 2008 se situó según estimaciones realizadas en 342.6 miles de toneladas métricas.
El análisis de la información y los indicadores respectivos permiten concluir en que, son cuatro empresas molineras las que tienen poder de dominio en el mercado doméstico de la harina de trigo, ya que en su conjunto tienen una participación del 70%. Estas empresas se identifican para los objetivos de este análisis como A, B, C, Y D.

La empresa A, la más grande que opera en el mercado nacional de harina de trigo, es producto de la fusión de dos molinos operada en el año 2005. Tiene una capacidad de procesamiento diario de 300 toneladas métricas de trigo. Además de abastecer el mercado de Guatemala, exporta alrededor del 12% de su producción de harina a El Salvador. Las estimaciones revelan que esta empresa cuenta con una participación equivalente a la tercera parte del mercado.
La empresa B, de origen salvadoreño es la segunda con mayor poder de mercado en Guatemala. Además de las plantas procesadoras que operan en dicho país, esta empresa cuenta con un molino en Guatemala con capacidad de procesamiento estimada preliminarmente en 200 toneladas métricas de trigo por día.
Esta es otra de las empresas que, está organizada con integración vertical, ya que además de producir harina de trigo para el mercado, también cuenta con plantas para la elaboración de galletas. Una parte importante de sus productos se orienta a la exportación hacia el mercado de Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Guatemala y República Dominicana. La cuota de participación de esta empresa en el mercado de harina de trigo en Guatemala se estima en forma preliminar en alrededor del 22%.
Las estimaciones revelan entonces que dos de las 10 empresas molineras que operan en el país controlan alrededor del 55% del mercado de harina de trigo.
Por su parte, la empresa C también integrada verticalmente al producir harina de trigo para sus industrias de galletas y pastas alimenticias, es filial que conforma la división agroindustrial de una corporación constituida con capital de origen guatemalteco. Dicha empresa tiene filiales en Costa Rica y República Dominicana.
Las estimaciones preliminares realizadas sugieren que la empresa C dispondría de una cuota de participación en el mercado de harina de Guatemala equivalente al 8.7%.
Al adicionar el grado de participación que tiene la empresa D en el mercado de harina en Guatemala que, se estima en el 6.6%, se puede concluir en que, cuatro empresas harineras de trigo son las que disponen de un fuerte poder de mercado, en la medida que éstas en su conjunto ejercen un poder de dominio de 70%, de tal forma que las seis empresas industriales restantes les corresponde el 30%.
Por la participación que tienen algunas empresas nacionales procesadoras de harina de trigo de Guatemala en otros mercados centroamericanos, así como la presencia de empresas salvadoreñas en el mercado guatemalteco, y en otros mercados de la región, puede concluirse que el mercado geográfico de la harina de trigo, así como el de algunos productos alimenticios derivados de la harina de trigo (galletas y pastas alimenticias, incluyendo las pastas deshidratadas y el chaomein) está constituido por todo el territorio de Centroamérica.
II.- CONSIDERACIONES FINALES
En general, uno de los rasgos comunes de los mercados de bienes y servicios en países en vías de desarrollo como Guatemala, lo constituye la presencia de estructuras monopólicas y oligopólicas o de prácticas dañinas a la libre competencia por parte de los agentes que operan en tales mercados, lo que significa que se trata de mercados acentuadamente imperfectos.
La legislación en materia de competencia a nivel de los países de Latinoamérica contempla tres tipos de prácticas que dañan la competencia en los mercados: a) los acuerdos entre agentes competidores para no competir, cuyo ejemplo clásico es el cartel; b) los acuerdos entre agentes no competidores que se dan dentro de una relación de proveedor cliente; y c) el abuso de la posición de dominio, el cual consiste en que, los agentes que operan en el mercado y al amparo de su alto grado de participación en el mismo, realizan actos o conductas que limitan la libre competencia, cuyo objeto o efecto es el de impedir u obstaculizar la entrada o permanencia de otros agentes económicos en el mercado.
En el caso del mercado de harina de trigo en Guatemala, es evidente el gran poder de dominio o alta participación de cuatro empresas en el mismo, lo cual favorece condiciones para la posibilidad de cometer abusos de esa posición dominante en dicho mercado.
Sin embargo, cabe aclarar que no existe evidencia de que, se hayan dado o que se estén observando este tipo de conductas en el país. Además hay que considerar que, en tanto no exista en Guatemala una ley que regule las conductas anticompetitivas como el abuso de la posición de dominio en los mercados de bienes y servicios, no es posible realizar acciones legales para combatirlas.
Esta estructura del mercado de harina de trigo con un alto índice de concentración, así como la estructura de otros mercados de bienes y servicios subraya la necesidad de la aprobación y aplicación de una ley de promoción y defensa de la competencia, tomando en cuenta que, la vigencia de la libre competencia se traduce en el aumento de la eficiencia económica y genera impactos favorables desde la perspectiva del bienestar del consumidor.