El primer viaje de la Ruta del Chip llevó a Guatemala a Taiwán y Singapur para estudiar cómo se desarrollaron dos ecosistemas vinculados con industrias de alta tecnología. El recorrido permitió identificar elementos que aparecían de manera recurrente en esas experiencias y sumar al equipaje aprendizajes sobre talento humano, participación empresarial, política pública e infraestructura.

Un mes después, Guatemala regresó a Taiwán. Esta vez, la Ruta del Chip formó parte de la agenda económica desarrollada durante la visita de Estado del presidente Bernardo Arévalo de León, del 3 al 7 de junio de 2025. El cambio de escenario permitió observar esos mismos elementos desde otra perspectiva. La primera misión había permitido estudiarlos dentro del ecosistema taiwanés; la segunda comenzó a incorporarlos en las relaciones de cooperación, inversión y desarrollo de capacidades entre ambos países.

Uno de los avances ocurrió desde la política pública gracias a la firma de la Carta de Intención para la Promoción de la Cooperación en el Desarrollo de la Industria de Semiconductores entre el Gobierno de la República de China (Taiwán) y el Gobierno de la República de Guatemala, que elevó la cooperación iniciada a nivel técnico hacia un compromiso institucional respaldado por ambos gobiernos. Su vinculación directa con el desarrollo de esta industria representa un avance relevante para la Ruta del Chip, al establecer un mecanismo permanente de diálogo para promover inversión extranjera directa, fortalecer la resiliencia de las cadenas de suministro y facilitar cooperación en investigación y desarrollo, formación de talento humano, asistencia técnica e intercambio de información.

La atracción de inversión ocupó otro espacio de la agenda, ya que, durante el Seminario de Promoción de Comercio e Inversión, Guatemala presentó su visión para incorporarse gradualmente a la industria global de electrónicos y semiconductores y promovió sus capacidades ante empresas taiwanesas interesadas en fortalecer sus cadenas de suministro en América. El acercamiento permitió continuar construyendo relaciones para explorar oportunidades de inversión vinculadas con actividades de mayor valor agregado.

El talento humano y el desarrollo tecnológico también regresaron a la conversación. Las reuniones con instituciones gubernamentales, asociaciones industriales y parques científicos reafirmaron la importancia de formar talento especializado, impulsar investigación aplicada y conectar academia e industria mientras avanzan los esfuerzos de atracción de inversión.

Hsinchu Science Park permitió volver sobre otro de los componentes estudiados durante el primer viaje. Ya que su modelo integra infraestructura especializada, servicios al inversionista, políticas de innovación, incentivos para investigación y desarrollo y colaboración entre sector público, academia y empresas, la experiencia aporta para Guatemala referencias que le permiten pensar los instrumentos y condiciones que necesitará desarrollar de acuerdo con el espacio que busque ocupar dentro de la industria.

El segundo viaje a Taiwán permitió seguir llenando el equipaje de la Ruta del Chip. Las referencias obtenidas durante la primera misión encontraron continuidad en relaciones que comenzaron a avanzar desde el ámbito técnico hacia espacios de cooperación institucional, promoción de inversión e intercambio de conocimiento. Ese tránsito también forma parte del recorrido que Guatemala empieza a construir. Conocer la experiencia de otros países aporta referencias; mantener abiertas esas relaciones permite volver sobre ellas, profundizarlas y convertir el aprendizaje acumulado en insumos para las decisiones que vendrán.