Durante más de 15 años, Barranquilla, Colombia, ha desarrollado un sector de BPO y Contact Centers a partir de la articulación entre inversión, infraestructura de telecomunicaciones, formación de talento y colaboración público-privada. La llegada progresiva de empresas, junto con el desarrollo de estas capacidades, le permitió consolidar un clúster que hoy constituye una referencia regional.

Su evolución permite observar que desarrollar un sector estratégico supone reconocer las capacidades de un territorio, identificar las brechas que necesita atender y encontrar formas de articular talento, infraestructura, empresas, academia y política pública alrededor de nuevas oportunidades.

En julio de 2025, la Agencia Nacional de Atracción de Inversión Extranjera Directa ― ProGuatemala llegó a la ciudad para formar parte del Foro de Desarrollo Local de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y de la reunión del Grupo de Trabajo de Expertos en Competitividad Subnacional (GTECS). Ambos espacios abordaron el desarrollo económico local, la competitividad, la innovación y la especialización inteligente desde las capacidades y características propias de los territorios.

Las discusiones sobre especialización inteligente plantearon la importancia de identificar los activos económicos de cada región y orientar a partir de ellos decisiones sobre competitividad, innovación e inversión. En lugar de partir de un modelo único, la conversación se concentró en cómo las características de cada territorio pueden convertirse en una base para desarrollar actividades con potencial de crecimiento.

La agenda permitió observar esa articulación desde otros modelos. En la Universidad Simón Bolívar, la iniciativa Eureka y el Centro de Excelencia en Robótica e Inteligencia Artificial AudacIA conectan investigación aplicada, innovación empresarial, emprendimiento tecnológico y formación de talento con gobiernos locales, empresas, organizaciones e investigadores. La infraestructura académica funciona como un espacio para vincular conocimiento y necesidades productivas, desarrollar capacidades especializadas y acelerar proyectos tecnológicos.

También se abordó el papel de la información en la toma de decisiones. El Grupo de Indicadores Globales del Banco Mundial presentó el uso de datos comparables sobre el entorno empresarial local para identificar fortalezas y brechas, orientar reformas y comprender las condiciones desde las que un territorio puede atraer inversión.

El recorrido generó además una conexión directa con la industria de semiconductores. Durante uno de los espacios de intercambio, ProGuatemala estableció contacto con una representante del Institute of Electrical and Electronics Engineers (IEEE) que impulsaba la agenda para el desarrollo de esta industria en Colombia. De ese encuentro surgió posteriormente una invitación para que Guatemala presentara la Ruta del Chip en el IEEE Latin America & Caribbean Semiconductor Summit, en Bogotá.

Taiwán y Singapur permitieron observar algunos de los componentes que sostienen ecosistemas vinculados con industrias de alta tecnología. Barranquilla permitió observar esos mismos componentes desde otra perspectiva. Talento, infraestructura, academia, empresas y política pública estaban presentes, pero articulados alrededor de otros modelos de articulación y de las capacidades particulares de un territorio.

Esa diferencia amplía las referencias con las que ProGuatemala construye la Ruta del Chip, sin tratar de reproducir el desarrollo de una industria y enfocándose en comprender cómo distintos territorios han identificado capacidades, atendido brechas y articulado actores alrededor de sectores con potencial. Desde esa perspectiva, las experiencias conocidas en Colombia aportan elementos para analizar qué capacidades existen en Guatemala, cuáles necesitan desarrollarse y alrededor de qué actividades de la industria de electrónicos y semiconductores pueden generarse oportunidades.