Las decisiones regulatorias tomadas en un país pueden modificar las condiciones de producción de una industria distribuida por todo el mundo. La fabricación de semiconductores depende de materiales, tecnologías y procesos altamente especializados en la misma medida en que depende de políticas energéticas, ambientales y comerciales que deben responder a las necesidades de una cadena de suministro internacional.
En diciembre de 2025, la SEMI International Policy Summit (SIPS) abrió en Singapur un espacio de discusión sobre cómo conciliar esas decisiones con las necesidades de la industria. La cumbre reunió a representantes de gobiernos, empresas y organizaciones del sector, entre ellos la Agencia Nacional de Atracción de Inversión Extranjera Directa―ProGuatemala, para examinar problemas que requieren tanto respuestas nacionales como coordinación internacional.
La regulación de determinadas sustancias químicas permitió examinar una dificultad específica de la industria. Los compuestos perfluoroalquilo y polifluoroalquilo, conocidos como PFAS, se utilizan en algunos procesos de fabricación de chips, pero su persistencia en el ambiente ha motivado restricciones regulatorias. Como todavía no existen alternativas para todos sus usos, en Singapur se discutieron distintas medidas para reducir los riesgos ambientales sin interrumpir la producción, entre ellas las exenciones para determinados procesos industriales, una mayor transparencia sobre el uso de estas sustancias, la coordinación regulatoria entre países y la investigación para desarrollar sustitutos.
La continuidad de la producción también estuvo presente en las discusiones sobre comercio internacional y geopolítica. Los controles de exportación y la dependencia de materiales críticos están influyendo en las decisiones sobre dónde producir e invertir. En SIPS se examinó cómo reducir la vulnerabilidad de las cadenas de suministro frente a posibles interrupciones, sin perder la cooperación internacional que requiere una industria distribuida entre numerosos países. Las prioridades estratégicas de cada gobierno y la necesidad de mantener esa interdependencia no siempre encuentran respuestas sencillas.
La formación especializada también formó parte de las discusiones sobre el desarrollo de la industria. India compartió su estrategia de formación y desarrollo industrial, mientras la inteligencia artificial abrió interrogantes sobre las competencias que necesitarán los profesionales del sector, incluso en países con una larga trayectoria en semiconductores.
ProGuatemala intercambió perspectivas con funcionarios de Indonesia, Taiwán, Vietnam, Singapur e India, además de establecer acercamientos con representantes de la industria y organizaciones internacionales. Guatemala fue el único país latinoamericano representado en esta cumbre, un espacio de intercambio entre países con distintas trayectorias industriales que enfrentan desafíos compartidos.
Las conversaciones en Singapur aportaron a ProGuatemala referencias sobre las condiciones que las empresas consideran al decidir dónde establecer o ampliar sus operaciones. La disponibilidad energética, las regulaciones, la protección de la propiedad intelectual y la seguridad de los suministros forman parte de esas decisiones, y conocer cómo las abordan otros países contribuye a evaluar las posibilidades de Guatemala dentro de la industria.